18 ene. Fiscalidad como palanca para garantizar el acceso a una vivienda digna
Itziar Agirre, Diputada foral de Hacienda y Finanzas de Gipuzkoa
El Sociómetro de Gipuzkoa de diciembre, elaborado por la Diputación Foral de Gipuzkoa y presentado hace apenas unas semanas, situaba la vivienda como el principal problema para la sociedad guipuzcoana. No cabe duda de que el acceso a una vivienda digna es clave para el bienestar integral de las personas y constituye, además, un desafío para la cohesión social y territorial.
La realidad actual en materia de vivienda es compleja: con una alta demanda y falta de oferta y su consecuente alza de precios que afecta especialmente a los colectivos más vulnerables y dificulta la emancipación de los y las jóvenes de nuestro territorio. Esta situación refuerza la necesidad de centrar los esfuerzos públicos y trabajar desde las administraciones en el desarrollo de políticas orientadas a dar una respuesta a este desafío.
En este sentido, desde la Diputación Foral de Gipuzkoa estamos exprimiendo nuestras competencias para abordar este reto a través de distintos mecanismos. Por un lado, estamos avanzando en iniciativas para promover vivienda pública en régimen de propiedad en municipios de menor tamaño, a fin de revitalizar las zonas rurales y garantizar el equilibrio territorial, un aspecto del que ya estamos viendo los primeros frutos con proyectos en marcha en municipios como Abaltzisketa, Beizama y Bidania-Goiatz, entre otros. Por otro, desde la potestad que nos confiere el Concierto Económico, mediante el desarrollo de políticas fiscales que refuercen y favorezcan comportamientos alineados con los objetivos que nos hemos marcado como sociedad y, a su vez, no dejar atrás a las personas en situación de vulnerabilidad.
Así, el pasado 9 de mayo de 2025 las Juntas Generales aprobaron la Norma Foral 01/2025, de Reforma del Sistema Tributario del Territorio, con modificaciones en el Impuesto sobre la Renta y en el Impuesto sobre Sociedades. Esta reforma aborda los desafíos y transformaciones como: la vivienda, el reto demográfico, la igualdad y conciliación, la transición energética, la progresividad y la competitividad, identificados en la ponencia, celebrada en las Juntas Generales de Gipuzkoa de manera previa al desarrollo de la Norma Foral, en la que participaron más de 60 expertos.
La Norma Foral, desarrollada de manera armonizada con el resto de los territorios que conforman la CAE, despliega una batería amplia de medidas dirigidas a las personas que adquieren una vivienda habitual y arrendadores y arrendatarias, siempre buscando la manera de aumentar la oferta de vivienda para el alquiler y que esta sea más asequible.
En este sentido, la persona arrendadora podrá incrementar hasta el 70% la bonificación de su rendimiento derivado del alquiler si el mismo se realiza en el marco de programas públicos del Gobierno Vasco; o si estando en zonas declaradas “tensionadas”, el importe del alquiler se sitúa dentro de los índices de referencia. Asimismo, estos incentivos destinados a la parte arrendadora se completan con una deducción por rehabilitación protegida para actuaciones en la vivienda arrendada de forma que impulsamos la renovación del parque de viviendas de alquiler.
Para las y los arrendatarios, se incrementa la deducción hasta el 35% en el caso de las personas menores 36 años, las familias numerosas, víctimas de violencia doméstica o violencia de género y personas dependientes o con discapacidad.
En referencia a la adquisición de vivienda, por su parte, la reforma también beneficia a las personas jóvenes menores de 36 años y los arriba citados colectivos que verán elevada su deducción hasta el 23%. Esta deducción la podrán aplicar en los siguientes 5 años si no han podido hacerlo en el año por falta de cuota. Para las personas jóvenes, además, se amplía el plazo de la cuenta vivienda de 6 a 10 años y, asimismo, para dotar de más recursos en el año de la adquisición, se suprimen los límites de la deducción (8.500€) en ese mismo año, y se deja exenta la donación hasta 30.000€ cuando es para la adquisición de la vivienda habitual en determinados casos.
Finalmente, para favorecer las actuaciones de rehabilitación para conseguir un parque de viviendas más sostenible y adaptado, se incorpora una nueva deducción por obras de mejora de la eficiencia energética e integración de energías renovables en las viviendas.
La aplicación de estas nuevas medidas beneficiará a más de 50.000 contribuyentes guipuzcoanos y guipuzcoanas y, en su totalidad, supondrá un esfuerzo fiscal en Gipuzkoa que se incrementa a más de 200 millones de euros para el conjunto de instituciones.
Se trata de una apuesta clara por parte de esta Diputación y el resto de instituciones vascas, por el acceso a una vivienda digna. Un compromiso que hoy ya es una realidad.
Las medidas recogidas en la reforma se han desarrollado desde el diagnóstico previo, el análisis y debate de las alternativas, desde el principio de realidad y suficiencia financiera. Su desarrollo ha requerido de esfuerzo, tiempo y diálogo hasta alcanzar el consenso necesario para aprobar la Norma Foral y permitir que hoy estemos hablando de realidades y certezas, puesto que en esta campaña de la renta ya podrán aplicarse la mayoría de los incentivos previstos.
No obstante, pese a que la fiscalidad es una palanca relevante, más allá de las medidas tributarias aplicadas, ya lo decíamos al comienzo de este artículo, garantizar el acceso a una vivienda digna requiere de una mirada más amplia y una acción decidida con multitud de políticas públicas e impulso por parte de todas las administraciones. Y, en este sentido, trabajamos alineados para avanzar hacia un modelo de vivienda más justo, accesible y sostenible que responda a los requerimientos de la sociedad para que más pronto que tarde, deje de ser la mayor preocupación de los y las guipuzcoanas, dando un paso más en nuestro modelo de bienestar integral y cohesión social.

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